viernes, 29 de febrero de 2008

IRON MAIDEN EN COLOMBIA (28-02-2008)




Más de 40 mil personas asistieron anoche al concierto de la banda británica, en el Parque Simón Bolívar de Bogotá. Desde el lunes, un poco menos de la mitad de la gente llegó a los alrededores.

Ni una granizada que cayó desde las 5 de la tarde logró dañar el espectáculo. Muchos de los asistentes habían pasado la noche a la intemperie para obtener un buen lugar.










Bruce Dickinson, vocalista de la banda, repitió una yotra vez en cada canción, que estaba feliz de estar en el país.



Una bandera tricolor, que se extendió de lado a lado entre los asistentes, llegó a las manos de Dickinson. "Es la mejor que me han dado en la gira", afirmó. Luego, tomó la bandera se envolvió en ella y lo mismo hizo con sus músicos.

Los espectáculos de los teloneros duraron aproximadamente 45 minutos. Quince minutos de la agrupación llanera Introspección que dejó antojados a los asistentes; y 30 minutos la presentación de Lauren Harris, hija del bajista de Maiden, Steve Harris, que los espectadores escucharon con respeto.

Pero aunque el público pudo conocer previamente por Internet la lista de canciones que Iron Maiden iba a interpretar, el impacto inicial que ocasionó la reproducción del fragmento de un discurso de Wiston Churchill -con el que abrían algunos de sus conciertos en los años 80- fue contundente: la bestia se tomó el Simón Bolívar.

Durante casi dos horas, Iron Maiden interpretó 17 canciones que recorrieron los mejores años del grupo, pasando por Aces High y Run to the Hills hasta Hallowed by the name y Fear of the dark, marcando un recorrido sonoro entre las producciones de 1980 a 1992.

Cada tema tenía como telón de fondo una de las famosas ilustraciones que acompañaron al grupo durante sus míticas giras de hace 20 años: versiones de 'Eddie', la imagen del grupo.











Contrario a lo que pensaban los críticos de este concierto, todos los integrantes mostraron la calidad interpretativa que los hizo famosos e incluso conservan la agilidad para hacerlo. Bruce Dickinson, conductor de las energías del público, mantiene su estilo vocal característico.

Finalizado el espectáculo, las impresiones del público eran comunes: este ha sido uno de los conciertos más importantes e inolvidables en la historia del país.

Rod Smallwood, manager de la banda, manifestó su interés de organizar una segunda visita a Colombia en el futuro.

El Boeing 757 'Ed Force One', que aterrizó el miércoles en el Aeropuerto El Dorado (piloteado por el mismo Dickinson), emprende camino hoy hacia Brasil.

El domingo actuará en el Estadio de Palmeiras (Sao Paulo) ante cerca de 42.000 asistentes, concierto que ya agotó toda su boletería.